El suceso ocurrió en 1816 frente a las costas de Senegal. La fragata quedó varada en un banco de arena y parte de la tripulación y pasaje fueron abandonados en una balsa que fué rescatada 15 días después del naufragio con sólo 15 supervivientes, de las 149 personas iniciales. El pintor Théodore Gericault reprodujo esta tragedia en un cuadro que se haría célebre por su intenso dramatismo